¿Cuál es tu mayor temor en la vida?
-¡A que se acabe!... No le temo a la muerte, es algo que nos va a pasar sí o sí, y es algo seguro que tenemos, pero no quiero que llegue todavía.
¿Qué idea tienes de la felicidad?
-Plenitud, y estar bien con uno mismo y con las personas que quiere. Felicidad es desarrollarse como persona, sentirse bien, ponerse metas y lograrlas, saber leerse a uno mismo y vivir un poco acorde a eso.
¿Qué es lo que más y menos te gusta de ti?
-Mi mayor virtud yo creo que es pasarlo bien, vivir la vida a concho y disfrutarla al máximo... Y mi mayor defecto es, de repente, centrarse demasiado en uno, a veces, no mirar hacia el lado y no poder darle todo el tiempo que merece la gente que uno quiere.
¿Coleccionas algo?
-No. Cuando chico coleccionaba piedras, pero la verdad es que ya no lo hago.
¿Con qué figura histórica te identificas?
-Con Manuel Rodríguez. Me gusta por su lucha; por su entrega al pueblo; por ser una persona que vivió mucho en la naturaleza; porque compartía con su caballo, solo, en la cordillera; por su capacidad de disfrazarse; de parecer alguien lúdico; de poder ser versátil... Él tenía una faceta un poco actoral, por así decirlo y fue un gran líder. Por eso es un referente, porque es un hombre que logró juntar a mucha gente y luchar por un bien común.
¿Cambiarías algo de tu apariencia?
-No. Estoy satisfecho. Y jamás me operaría algo, soy de aceptar a la gente tal como es... Entonces no, no me cambiaría nada.
¿Cuál es el mayor amor de tu vida?
-Mi mujer.
¿Cuándo mientes?
-Nunca. Trato de vivir la vida lo más cercana a la verdad y trato de no mentir. Es que considero que mentir esconde muchas más cosas y, no es solamente el acto de no decir la verdad.
¿Cuál consideras tu mayor éxito?
-Mi mayor éxito yo creo que es poder ir viviendo acorde como uno quiere vivir, lograr leerse a uno mismo, saber quién es y tratar de vivir de acorde con eso.
¿Cuál es tu tesoro más preciado?
-Mi madre. Hay una cueca que se llama "Mi joya más preciada", de Lucho Castillo, gran amigo mío, que dice: "la joya más preciada no hay duda que es la madre y más si está forjada en oro". Y la cueca habla de una cadenita que le regaló su madre, que es el recuerdo que él se lleva de ella. Yo creo que el regalo más preciado es haber nacido y eso es gracias a la madre... ¡Y al padre también, obviamente!
¿Qué don te gustaría tener?
-Más que un don, me hubiese gustado, tal vez, haber sido un rockstar. O, por el otro lado, me hubiese encantado, por ejemplo, haber nacido en el sur y haberme dedicado a criar animales, sin cuestionar la vida mayormente. Tal vez, haber tenido una vida aún más simple.
¿Qué buscas en tus amigos?
-Alegría, fidelidad, apoyo y comprensión.
¿Y en una pareja?
-Más o menos lo mismo. Entendimiento, apoyo, compresión... Es muy rico poder crecer junto a alguien, y creo que es súper importante saber leer, saber en lo que está el otro y dejarlo ser.
¿Tienes héroes de carne y hueso?
-Un gran referente mío es Gerardo Whelan. Él es un sacerdote que era de mi colegio y formó un estilo de educación basado en la autodisciplina, fue una persona que luchó por los derechos humanos en su época, ayudó a mucha gente, siempre estuvo preocupado del prójimo, enseñó y, más encima, fue apoderado mío en Cuarto Medio. Él para mi fue un héroe y es un ejemplo de vida, así como lo han sido mis abuelos y mis padres también.
¿De qué te arrepientes?
-De lo que se puede arrepentir todo el mundo, que es no decirle en vida a la gente que uno ama, que la ama, sino que habérselo dicho una vez ya muerta. Creo que son lecciones de vida y uno tiene que aprender a decirle a la gente que tiene al frente, que la quiere mucho.
¿Cuál es tu mayor pasión?
-Vivir, así de simple... Un poco etérea mi respuesta, pero resume todo yo creo. Pasarlo bien, desarrollarme en las cuecas, disfrutar del campo, surfear, estar con los amigos, estar con mi mujer, estar con mis padres... Me apasiona la vida, me apasiona despertar y tener que salir al mundo. Me gusta estar.